novembre 04, 2006

Crónica de Mixquic

Tomamos la delantera una amiga y yo, por estar más cerca de Mixquic y la imposibilidad de llegar a tiempo a Tasqueña para reunirnos con los demás miembros del grupo. El camino fue largo y fatigante, debido a que el camión iba lleno y no cabía ni un alma.

Después de habernos dado cuenta de que llegamos a otro pueblo y de que Mixquic todavía quedaba a algunos minutos de camino, tuvimos que tomar otro autobús que nos llevara a nuestro destino final. Decidimos no confiar otra vez en información que nos dieran otros también paseantes, o tal vez diversificar nuestras fuentes para tener información más confiable.

Quedaban varias horas para que todo el grupo llegara, así que decidimos tomar un pequeño paseo por el pueblo. Probamos las deliciosas gorditas de iglesia que siempre pueden ser encontradas en la entrada de la iglesia, donde seguramente habrá un comal con una señora preparando interminables filas de gorditas, que llaman al paseante con su delicioso aroma.

Caminamos a lo largo de todo el pasillo formado por decenas de puestos donde vendían una variedad impresionante de productos. Desde comida “tradicional” mexicana, como la afamada barbacoa, pan de muerto, pan de nata, fruta, chocolate, calaveras de amaranto, de azúcar, algodones de azúcar, bueno, se entiende la idea. Otras cosas que podías comprar eran vasijas de barro, máscaras de paja, películas pirata, cerveza en múltiples presentaciones, baratijas para colgarse, café de olla, ponche, etc. Pudimos ver grandes puestos de todos tipos, que servían para adornar la vista del paseante. Algo que cabe la pena destacar es los letreros de precios y la presencia de la PROFECO dentro de Mixquic, que según lo que podemos indagar de los entrevistados en ese trabajo de campo, están ahí porque los precios suben mucho por ser temporadas de alta vendimia y que aún estando presente la PROFECO, una vez que se van los inspectores, como a eso de la entrada de la luna, los precios suben desmesuradamente. Aunque quién sabe, porque podíamos ver los letreros de precios durante toda nuestra estancia.

Después de nuestro efímero paseo, decidimos esperar sentados a los demás miembros del grupo, porque ya estábamos algo cansados y aún quedaba un largo camino por recorrer.

Después de comer y de hacer un eje para las entrevistas que íbamos a realizar, pusimos manos a la obra y comenzamos con nuestras entrevistas, guiadas por un eje rector principal, el de dilucidar, de alguna forma, la percepción de los locales y de los visitantes de Mixquic sobre la tradición del día de muertos y su representación en ese pueblo en concreto.

Creo que hasta cierto punto sacamos datos interesantes, que repercutirán en el análisis que hagamos de ellos, pero obviamente (por lo menos en mi caso), creo que faltó un poco de aplomo al realizar las entrevistas, porque para mí es la primera vez que tengo una experiencia así, en la que sales a las calles para entrevistar a las personas. Ya que aunque tengo una experiencia previa de una entrevista pues fue con cita determinada y de cierta manera el entrevistado sabe a lo que vas a preguntar y más allá de eso, lo valioso de este trabajo de campo, es que improvisas muchas de las preguntas que realizas, además de que el tipo de acercamiento que debes de realizar con cada persona se da de manera diferenciada.

La experiencia de realizar este trabajo fue muy interesante, debido a que estás en un entorno nuevo y estás explorando la manera de comportarse de otras personas, explorando la manera de acercarte a ellas, de comportarte al nivel del entorno, de poder desenvolverte como investigador dentro de tu espacio de estudio.