mai 06, 2009

El caso del extaño regreso a clases.

Alfred Schutz hablaba acerca del regreso a casa de los hombres que van a la guerra dentro de sus Estudios sobre teoría social, haciendo referencia al cambio que existe en la relación entre los que se quedan en casa y aquellos que van a la guerra.

El soldado que va a la guerra, lleva consigo un bajage de conocimiento sobre sus conocidos, que durante el tiempo que permanezca lejos de casa quedará intacto, como si el tiempo no pasara en las personas que conoce e incluso quiere.
Cuando los soldados regesan a casa, experimentan una sensación de extrañeza con aquellos que dejaron atrás, debido a que el tiempo que han estado separados los ha cambiado a ambos.
El regreso a casa se torna dificil en cuanto a que el tiempo no ha pasado en vano.

Este cambio en el conocimiento del otro y la relación que tenemos con él, es parecido a la sensación que experimentaremos algunos de nosotros en los próximos días, cuando muchas personas regresemos a nuestras actividades diarias.
Muchos estamos felices por ello, pero la diferencia radica en que las cosas no serán iguales (al menos por ahora), ya que seguiremos usando tapabocas, no tendremos cafeterías en las escuelas, tendremos que sentados separados en el cine, etcétera.

Desde un punto de vista personal, me invade una sensación de extrañeza acompañada de felicididad por regresar a nuestras actividades.

avril 29, 2009

Influenza y sociedad de riesgo.

Debido a que los "perfiles sociales" tienen los espacios bastante limitados, escribo aqui un pequeño texto en respuesta a René.

Desde el principio quize dejar en claro que no pienso que el hecho mismo de la influenza sea una maquilación del gobierno o de un grupo de algunas personas que piensa apoderarse del mundo. Creo que la gente obviamente entrará en un estado de preocupación (por decir lo menos) en éste tipo de situaciones, y que es comprensible. Por otro lado, que el tipo de hecho que ahora estamos viviendo en México puede ser utilizado políticamente para conseguir ciertos fines que tiene la política gubernamental desde el inicio del sexenio.

El video en mención, sobre "The Shock doctrine", lo posteo debido a que es un enfoque cercano al que tengo de la situación, sin embargo estoy totalmente de acuerdo en que es una verdad a medias, como todo (el conocimiento se forma por medio de acercamientos sucesivos a la realidad, no de manera absoluta).
La situación de la influenza es un hecho real, preocupante y bastante grave, al que hay que prestarle bastante atención. He hecho énfasis en que no debemos de caer en ciertas lecturas (que las hay), que apelan a una elaboración, incluso del virus, en sus diferentes versiones (por poder político, por poder económico, control social, etcétera); debido a que las teorías de la conspiración deberían de tomar en cuenta la complejidad de la realidad, a la que René hace alusión con su metáfora del volado, la moneda cargada y la morfología del suelo.

Lo que quiero resaltar, es la atención que debemos de poner al tipo de uso político que se le da a estos hechos una vez que están en marcha (no que hayan sido efectuados por una master mind en aras de consecusión de un fin predeterminado). Las reformas que se han puesto en marcha en los últimos días son de ponerse atención. Y las más preocupantes son aquellas que refieren no hacia el control del problema epidemiológico, sino de las consecuencias que ello puede traer para el futuro de México. Ya que la definición que realizan de situaciones que puedan poner en riesgo a la seguridad nacional es demasiado amplia:
II. Riesgo: Las circunstancias que puedan afectar, parcial o totalmente, la estabilidad o el desarrollo nacionales, de la iniciativa para la reforma de la Ley de Seguridad Nacional, que ya está en revisión por el ejecutivo (http://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2009/04/asun_2565571_20090423_1240500429.pdf).

En caso de éste tipo de afectaciones, hay un Consejo de Seguridad (viene todo explicado en ese PDF), que decidirá las medidas a tomar y las instituciones de las que se ayudará, incluidas las fuerzas armadas, que tienen un papel muy importante. También el viernes, se aprobó una iniciativa sobre el reforzamiento de la justicia militar, que agrava los castigos para los "traidores a la patria", subiendo el número de años de sentencia a cumplir en caso de ésta falta.
Lo que desde mi punto de vista refuerza la cohesión (y coerción) hacia dentro del ejército.

Como dice René, tampoco estoy en desacuerdo a las medidas preventivas hacia la influenza, qué mejor que estén intentando mitigarla. La cuestión se centra en que este hecho puede cimentar las bases de una nueva relación entre Estado y Sociedad (sic), en la que por "miedo" a este tipo de hechos la ley quede determinada de antemano a una posible militarización de la ciudad en este tipo de situaciones.

Es sólo un "hay que poner atención" a las cosas que pasan paralelamente a éste lamentable hecho de la influenza (humana), a la posible disminución de la posibiliad de relacionarnos dentro del Espacio Público y la posibilidad de crearlo mediante el diálogo en las calles.

Me da gusto que podamos discutir de este tipo de problemáticas y temas que son tan importantes en la actualidad. Así que no se hagan esperar los comentarios hacia esto, ya que la construcción de la opinión pública sólo se puede llevar a cabo en el dinamismo de la misma y no mediante la multifrenia causada por la cantidad masiva de información que estamos viendo actualmente en los medios.

septembre 19, 2008

Orden

Durante las últimas semanas, hemos presenciado una serie de acontecimientos que apuntan a una pérdida de seguridad.

Claro que pérdida ante cosas bastante claras. Los "recientes hechos", como los llaman en los medios; que serían tediosos de enumerar, han estado acompañados de un muy interesante despliege de enunciaciones en los medios de comunicación y dentro del discurso estatal.

Lo que quiero resaltar aqui, es que a pesar de que esos hechos sean reales (quién podría negarlo) hay consecuencias que debemos intentar elucidar cuidadosamente.

Esto porque dentro de la vida cotidiana de las personas, se han escuchado o incluso hemos dicho cosas como -la situación/inseguridad/economía/etc- son incontrolables.

No hay nada de peligroso en emitir un juicio en contra de una realidad específica. Lo peligroso es la casi segura reflexión que hay a posteriori.

Aqui no quiero resaltar ni describir los hechos que han llevado a este tipo de reflexiones, sino la reflexión en sí y qué tipo de consecuencias pueden traer para la realidad política y social del país.

La reflexión a la que me refiero, después de haber pensado que la situación insostenible, es apelar al orden institucional y legal. Por ello se realizan marchas (si, sé que está "choteado") de personas de un estrato económico-social muy determinado y el de abajo que siempre anda siguiéndolo.

Entonces el peligro radica justo en que apelemos a un estado más fuerte que el que existe actualmente. Recuerdo haber leído que una de las peticiones de éste "movimiento" fue el de poner en operación a policía militarizada. El problema de ello es que no se ven, desde mi punto de vista, las posibles consecuencias que esto puede traer, ya que un estado más fuerte conlleva restricción de garantías individuales (¿me equivoco?).

No estoy diciendo que los hechos que han tenido lugar en las últimas semanas no sean lamentables desde un punto de vista personal. Pero justamente a lo que pienso debería apelarse es a soluciones sociales, es decir, en conjunto. Movimientos o fuerzas unidas que apelen por la seguridad en todos los sentidos.

Esto me lleva directamente al otro punto que quería aqui tratar.

Acompañado de éste discurso del miedo [el cual puede ser bien utilizado políticamente en vías de legitimación de cierto orden] (sic), viene una idea que ha permeado en los últimos años. Esto es acerca de que la responsabilidad de cumplir con las expectativas sociales está cada vez más en manos del individuo o de instituciones privadas que del estado.

Aqui el problema se basa en mi experiencia individual, ya que en los ultimos días dentro de mi familia y más gravemente dentro de los medios de comunicación, la consigna es que el bienestar social se encuentra en los medios que cada uno de nosotros (de manera individual) pueda hacer para soslayar la situación actual. Es decir, que si la respuesta a la pregunta sobre qué se puede hacer es lo que podamos individualmente; o dicho más científicamente "rascarnos con nuestras propias uñas, la consecuencias son demasiado peligrosas.

Me refiero a que por medio de esto, exhimimos al estado de sus responsabilidades, siguiendo con la dinámica de que el espacio público se reduce cada vez más, restringiéndose al ámbito de las soluciones individuales.

En vez de esto: ¿Por qué no apelar a reivindicaciones públicas?

Por eso creo que hablar de terrorismo y de necesidad de soluciones más fuertes hacia el problema podría traer consecuencias graves a la vida social y política del país

avril 12, 2008

Afectividad en la ciudad...?

Ayer, recordé por qué hago mi tesis e incluso por qué estudio lo que estudio.
Tomé como siempre un autobús hacia mi casa, intentando soportar el calor que caía en el único lugar disponible que pude encontrar.
Iba pensando en una idea de un autor de los muchos de los que uso para mi tesis, Walter Benjamin, que habla acerca de las relaciones sociales (en un capítulo dentro de El libro de los pasajes) dentro de una situación específica que empezó a darse en el siglo XIX, en Francia. La idea es muy simple, que el transporte público posibilitó que las personas estuvieran en un espacio determinado durante mucho tiempo sin tener que hablarse (tragedia o síntoma aún del tiempo actual).

Entonces cayó ahí la epifanía de la urbe: la situación como el principal elemento de construcción de esas relaciones sociales. Más allá de lo que iba viviendo dentro del autobús, lo que me llamó la atención fue un hecho bastante significativo.

El autobús en el que viajaba paró en un alto, dónde algunas personas comenzaron a subir y otras a bajar. La parada está situada en División del Norte, por una calle que entra al museo Diego Rivera, creo. Ahí, en el camellón, estaba acostado un vago encima de algunos cartones, un vago promedio como cualquiera de los que encontramos en la ciudad. Lo importante viene a continuación.
El vago, despertó por la razón que haya despertado, sin embargo despertó balanceandose torpemente seguramente por el efecto de alguna droga. De pronto, cuando estaba levantándose, me di cuenta que había un bulto extraño justo en el lugar dónde estaba acostado. Primero pensé que era algún pedazo de ropa, pero cuando me fije mejor, delineé los contornos y me di cuenta que era una figura animal.
En ese instánte en el que intentas enfocar la vista y fijar mejor el objeto que estás observando, el vago simultáneamente se iba dando cuenta del animal en cuestión. Él comenzó a moverlo a jalarlo desde debajo de su rodilla para verlo mejor.
Cuando por fin salió toda la silueta del animal, me di cuenta de que era un gato pequeño, no bebé, pero tampoco adulto.
Al mismo tiempo el vago y yo nos empezamos a dar cuenta de que el gato estaba muerto, sólo que yo al principio con un poco de hastío y el con muchísima tristeza, tanto que en lo único que pudo pensar (o de la manera que reaccionó) fue echarse todo lo que le quedaba de algún solvente en la mano y aspirarlo hasta perderse en una profunda ensoñación y baba que lo hiceran olvidarse de la pérdida de lo que pensé era su amigo.

Aqui, volver a la reflexión que hacía al principio es muy importante, o es lo que quiero dejar sentado dentro de este texto. En primer lugar, más allá de el anonimato que podamos tener con el otro en la ciudad dentro de nuestra vida diaria, dejando las relaciones afectivas detrás (no saludar a nadie, pasar corriendo, hacer como que no vimos a alguien, etc), se encuentra el hecho de que el vago es un ejemplo radicalizado de la cortéz indiferencia (Goffman), es decir, las personas que estabamos dentro del autobús e incluso las que estaban muy cercanas a él, hacen como que el anómico (o sea el vago, porque no está incluido dentro de la dinámica urbana, ya que es "disfuncional") no existiera, en aras de mantener la escena social de pie, de que no se rompa la interacción debido a una tensión que podría ser causada por el "darnos cuenta de que el vago existe".
Así, todo mundo (yo también en algún momento) volteamos la cara y juntamos la entreceja para hacer notar nuestro desprecio por este tipo de cosas, pero en realidad lo que está en juego más allá de la manutención de la representación de la escena social es el no dar cuenta del GRAN significado que el vago le da a un pequeño animal dentro de su mundo de vida, ya que cuando todos los demás, y esto es una suposición, te ignoran y te dejan a un lado, encuentras otro tipo de relaciones, incluso con los animales (como los miles de ejemplos en la calle de vagos rodeados de varios perros) para poder sobrellevar la vida. Esto es lo que no tomamos en cuenta.

Aqui, es necesario poner en claro que no estoy tratando de hacer una reivindicación a los excluídos, sino simplemente poner un ejemplo, exagerado, de cómo las relaciones dentro de la ciudad se han desligado por un tipo de relaciones más utilitarias, pero como veía Simmel, dentro de la misma ciudad, se constituye al mismo tiempo la posibilidad de construir otro tipo de relaciones, que si no sea una regresion a un estadio anterior al "capitalista", si sea un desarrollo diferente y no cada vez hacia una sociedad "burocratizada" y racional, en el sentido de "el otro en la calle es un medio para conseguir un fin determinado".


La conclusión del día fue la siguiente: que la tesis que estoy haciendo tiene implicaciones personales en cómo concibo las relaciones de la ciudad, con un cierto tinte de nostalgia o reivindicación (en realidad no podría ser nostalgia, porque nunca lo viví, pero igual, que se entienda) de las relaciones sociales afectivas o más cercanas (cara a cara) sobre las anónimas; dentro de la brutal vorágine de la ciudad que como respuesta tienen el ensimismamiento de las personas en lo que Goffman llamó la cortés indiferencia (en La presentación de la persona) y que Simmel ya veía cómo un síntoma de las ciudades modernas. Es decir, un sistema de protección frente al entorno que nos permite conservar nuestra individualidad en contra de la avasalladora realidad urbana.
Por ello, mi la hpótesis central de mi tesis es que podemos construir un significado específico de acuerdo a las relaciones que llevamos a cabbo dentro del sistema urbano y no sólo un significado racional y utilitario.
Nace de una preocupación del ver que no nos vemos los unos a los otros, incluso aunque estemos en el mismo espacio por grandes cantidades de tiempo, la ciudad es el ejemplo más avasallador de todos.

mars 28, 2007

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